Los medios están con la noticia. La mesa del Congreso ha retirado las credenciales a determinados agitadores que llevan desde hace muchos tiempo alterando la paz y la convivencia e interfiriendo en la labor de los profesionales de los medios de comunicación respetuosos con las mínimas normas profesionales para ejercer su cometido en la sede de la soberanía popular. Estos  "agitadores y pseudoperiodustas" no son más que mercenarios con micrófono y bolígrafo al servicio de la ultraderecha. Me repugna que alguien pueda considerar periodistas al tal Vito Quiles y compañía. Y me repugnan esos individuos que, disfrazados de periodistas, ensucian y enmierdan la noble profesión del periodismo.

Lo llamativo y escandaloso es que hasta ahora no se hayan tomado medidas disciplinarias contra estos personajes. Al parecer no hay jueces que entiendan que deben intervenir ante los casos de acoso y violencia verbal y física de estos matones mercenarios del micrófono y el bolígrafo contra personas e instituciones, como el acoso a periodistas o a la esposa del presidente del Gobierno de España. En muchos de esos casos, la policía le deja hacer y no actúa contra el acosador violento.

Y lo peor, sabíamos de la cercanía y amistad de este y otros mercenarios parecidos con Vox y la ultraderecha que les animan a seguir con esas formas de violencia contra las personas y contra la convivencia ciudadana. De Vox ya no nos extraña nada, un partido antisistema, antieuropeo, anticonstitucional y anti estado de las autonomías, que preconiza la violencia, el odio, el racismo y la xenofobia. Lo que ya no entra en mis entendederas es que un partido como el Partido Popular, o al menos los dirigentes que se están pronunciando sobre este asunto, defiendan y exculpen a estos miserables a los que denunciamos lla inmensa mayoría de los periodistas y comunicadores de este país.

No puedo entender cómo desde ese partido, hasta ahora de Estado, y desde determinados medios pueda justificarse la actuación de estos mercenarios que enmierdan nuestra bendita profesión y erosionan los cimientos democraticos de nuestra sociedad. Bueno, sí lo entiendo porque esos mercenarios del insulto, la mentira, la coacción y la desinformación son pagados por esos partidos que les protegen y les animan a seguir en sus fechorías. Y la guinda al pastel: El tal Vito Quiles parece que defraudaba a Renfe y otras compañías ferroviarias. Sacaba un billete para un trayecto corto y se escabullía para realizar el trayecto largo de Alicante a Madrid, sin pagar. !Vaya patriota de mierda! Y los partidos que le ayudan y protegen: !Dime con quién andas y te diré quién eres, tal para cual!