Unas treinta infracciones cometidas y una concentración de cerca de cien personas que no respetaban las normas de prevención del covid son los cargos que imputa la Guardia Civil al propietario de una cochera de Fuentes donde se celebraba una pelea de gallos en el momento en el que irrumpieron los agentes. La noticia, adelantada hoy por Écijaldía, procede de un comunicado emitidos por la propia Guardia Civil.

Según la citada información, la actuación de la Guardia Civil se produce en el marco de las inspecciones en reñideros donde se realizan peleas de gallos. El reñidero formaría parte de la asociación cultural del gallo combatiente español. En su comunicado, el instituto armado explica que el establecimiento cuenta con un servicio de ambigú para los asistentes y, en el interior de un cubo de basura que se encontraba dentro de la cocina, la Guardia Civil localizó cuatro gallos de pelea muertos, dando cuenta a fiscalía por si dichos hechos pudieran ser constitutivos de delitos de maltrato animal.

Además, observó una treintena de infracciones, entre las que se encuentra dos del Reglamento CE 852/2004 de alimentos, por encontrar 15 lomos de cerdo caducados en interior de un congelador dentro de la cocina del ambigú donde se servían montaditos de lomo y por carecer de carné de manipulador de alimentos una de las personas que atendían el servicio; cinco de la Ley de Protección Animal, al dejar el propietario un gallo abandonado en interior de una gallera sin prestar la asistencia debida y por no tener presente en el establecimiento la documentación del reñidero; cinco de la Ley de Sanidad Animal, por encontrar a un gallo con lesiones en la cabeza y partes del cuerpo sin ser asistido de las mismas por parte de su propietario y por falta de documentación de traslado de los gallos de pelea que se encontraban en el reñidero y que procedían de distintas localidades.

También, detecta una infracción a la Ley Orgánica 4/2015, de 30 de marzo, de protección de la seguridad ciudadana, por permitir la entrada al recinto de un menor de 16 años; cinco de la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana, por tenencia de armas blancas (navajas), y cinco del Decreto-Ley 21/2020 por permitir fumar en interior del establecimiento, por movimientos entre provincias andaluzas (con seis identificados de Córdoba, por movimiento desde otra Comunidad Autónoma (con una persona de Castilla- La Mancha) y por salida de localidad confinada con cierre perimetral, al haber tres personas de Lora del Río.

Durante las identificaciones, se comprobó que una persona procedente de la provincia de Córdoba tenía una requisitoria para detención e ingreso en prisión para cumplir condena, procediendo a la detención de la misma y puesta a disposición judicial, así como otra persona de la provincia de Sevilla tenía una requisitoria de detención y personación por el juzgado de Instrucción de Sanlúcar la Mayor, procediendo a su detención y puesta a disposición judicial.

En el dispositivo de inspección participaron Unidades de seguridad ciudadana de la compañía de Carmona, Seprona, Equipo ROCA y equipo de Investigación, con el apoyo de la Usesic de la Comandancia de Sevilla.